El arte de ser padres

- LA PSICOLOGÍA EVOLUTIVA –

ESTRATEGIAS PARA MADRES Y PADRES QUE DERROCHAN EL TIEMPO CON SUS HIJOS

El arte de ser padres consiste en “la utilización, con tierno y afectuoso cuidado, de toda la información que la ciencia ha acumulado sobre la psicología evolutiva, con el fin de criar seres humanos felices e inteligentes”. 
Se trata del principal reto de la vida. Una empresa compleja y difícil, pero -en definitiva-, una de las tareas que más llenan y complacen: hacer del propio hijo un ser dichoso y seguro de sí. 
Requiere de una preparación previa, pero, actualmente, la sociedad no la fomenta. Al menos hay que ser conscientes de que los padres debemos ser psicólogos y maestros a tiempo completo, 24 horas cada día, y sin vacaciones.

1) CONCEPCIONES FALSAS SOBRE LA EDUCACIÓN DE LOS HIJOS EN RELACIÓN A LA PSICOLOGÍA EVOLUTIVA

Creer que hay que ser tolerantes = dejar que los hijos hagan lo que quieran

. Ningún psicólogo, educador o padre/madre sensatos ha abogado jamás por este criterio.  

Hay que abstenerse de intervenir ante conductas inadecuadas propias de su edad. Es cierto que hay etapas difíciles, pero tenemos recursos para afrontarlas. No vale decir que las conductas inadecuadas “son cosa de niños”, o que no puede hacerse nada. Cada conducta inadecuada persigue uno de estos objetivos: atención, poder, revancha, o insuficiencia.

La psicología moderna prohíbe pegar a los niños. Firmeza y coerción son necesarias para educar eficazmente a los niños. Evidentemente jamás se debe recurrir a una paliza.

Los padres buenos son aquellos que nunca se enfadan.  Tales padres no existen. Todos tenemos altibajos. Todos expresamos nuestros sentimientos.

2) SENTIMIENTOS QUE LOS PADRES DEBEN EVITAR

Incapacidad – resentimiento – culpabilidad...

Todos los padres, en ocasiones, “nos sentimos inseguros, algunos incapaces y otros se atormentan por nimiedades”.

Es positivo confesar los sentimientos, pedir ayuda y conocer otras realidades, puesto que el amor o el instinto paternal/maternal no bastan para educar.

Los padres inseguros, miedosos o desconfiados...suelen “imponer” su ayuda. Los padres defensores “todo lo disculpan”. Los padres carenciados suelen tener problemas afectivos que tratan de evitar en los hijos. Algunos son víctimas de su propia ansiedad si antes hubo peligros serios o enfermedades. Otros van labrando un sentimiento de culpabilidad por el “abandono” si trabajan de forma prolongada. También hay padres que actúan por imitación (“otros padres hacen lo mismo”), y a menudo por competitividad con la pareja para “ganarse” a los hijos, si están separados.

3) TU HIJO ES ÚNICO

Único como las huellas dactilares. La particular combinación de sus genes jamás ha existido antes y jamás volverá a existir.

Nunca se acomodará totalmente a las exigencias familiares o sociales.

No sirve de nada intentar ajustarlo por la fuerza a un modelo. Él/ella es lo que es. Si nosotros somos un verdadero modelo para ellos, entonces lo tomarán como referente. Nuestra actitud y nuestros actos “hablan” por nosotros.

4) ETAPAS DEL DESARROLLO

Todas las personas atraviesan diversas fases de desarrollo.

En los primeros 5 años de vida los cambios son más espectaculares.

Cada niño recorre los estadios a su modo y a su ritmo.

No cabe apresurar o acelerar las fases.

Cada etapa proporciona una base para la siguiente.

5) SATISFACER LAS NECESIDADES RELACIONADAS CON SU SALUD MENTAL

Estas necesidades son: Amor, Aceptación, Seguridad, Protección, Independencia, Normas, Guía y Control. Deben satisfacerse a través del desarrollo físico (motor), intelectual (cognitivo), emocional, social, moral, espiritual...

6) CONTROL AMBIENTAL

Una “educación preventiva” elimina obstáculos y situaciones desagradables inesperadas.

Es preferible un “trato individualizado” (cada hijo tiene su temperamento, sus rasgos de personalidad).

Es bueno dar “libertad para explorar”, para experimentar... Esto es básico para el aprendizaje por descubrimiento, pero no debemos olvidar que los hijos necesitan un horario de vida regulado.

Se debe tratar sus sentimientos de forma distinta a sus acciones. Escuchar a los hijos es fundamental y motivarles aún más. Ahora bien, no nos engañemos: “obras son amores...

Debemos confiar en la fuerza de la imitación (modales, constancia, respeto). He ahí la importancia de predicar con el ejemplo.

Es clave el apoyo emocional de los padres ante dificultades, crisis, cambios. Por eso hay que estar de guardia durante las 24 horas. Vigilantes y amorosos, pero nunca sobreproteccionistas.

Es fundamental dejar que el niño aprenda de la experiencia, y que sufra las consecuencias. De lo contrario, estaremos criando hijos desvalidos e indefensos ante los verdaderos problemas que se le avecinan en la vida.

El mejor estilo educativo se basa en una mezcla de autoridad y afecto. Un estilo sano, positivo y democrático. Debe evitarse a toda costa el autoritarismo,el permisivismo, el negativismo, la ausencia prolongada de los padres, ser padres contradictorios y el sobreproteccionismo.

Resulta letal la actitud de los padres que tratan de eliminar todo obstáculo a los hijos, es decir, “hacer por ellos lo que ellos son capaces de hacer por sí mismos”. El sobreprotector persigue el poder sobre los hijos, elevar su propia autoestima, sentirse útil, o superar su culpabilidad. Como consecuencia, consigue que el hijo evite el trabajo y el esfuerzo, y se convierta en un dictador que busca de forma permanente la satisfacción primaria de sus gustos y necesidades (más propio de la primera infancia).

Las causas principales de la desorientación e infelicidad de los hijos se encuentran en la desestructuración familiar, la ausencia de los padres por trabajo, el consumismo compulsivo (se les llena de “cosas”), las exigencias sociales mal entendidas: “¡psss!, total qué más da, que sean felices” “lo importante es que sea libre...”. 

7) REGLAS DE DISCIPLINA

El niño debe estar en condiciones de aprender. Para ello, hay que incentivar la escucha y la mejora permanente. El cambio y la adaptación a las circunstancias que se presentan en la vida, son un signo de verdadera inteligencia.

Nadie puede aprender cuando está cansado, molesto, malhumorado, soliviantado...

Es fundamental entender el momento evolutivo del niño y darnos cuenta de que está capacitado para ejecutar las tareas que se le encomiendan: ser cortés, ordenado, hacer la cama, ducharse, poner la mesa, limpiar cristales, hacer los deberes...

Ser realistas”. Éste debe ser un principio básico para los padres. Las metas se alcanzan con un proceso que implica riesgo, esfuerzo, renuncia y tiempo. Esto es propio de personas maduras.

Únicamente debe utilizarse el castigo como último recurso (sólo inhibe la conducta).

Si quieres que un niño deje de hacer algo indeseable, emplea técnicas de extinción, no refuerces su conducta, muestra indiferencia.

El educador debe ofrecer refuerzos positivos. Del mismo modo que los animales se mueven por la comida, los niños buscan amor, atención, pasar ratos divertidos con los padres...

Refuerza lo que quieras que tu hijo haga y no prestes demasiada atención a lo que no quieres que haga; háblale de las cosas que te agradan en él.

Refuerza todo movimiento que vaya en dirección a la meta... En caso contrario hay que permanecer inflexible: “las rabietas del bebé se transforman en los chantajes del niño y estos en las amenazas del adolescente”. Si esto no se corta a tiempo criaremos hijos déspotas, tiranos, crueles y egoístas.  

Ingéniatelas para que tenga éxito en las fases iniciales...

8) DOCE MANDAMIENTOS NEGATIVOS

No menospreciarás a tu hijo: evita humillarlo; “tienes menos seso que...”, “¿cómo puedes ser tan torpe?”. ¡Anímalo!

No usarás amenazas: la amenaza enseña temor-odio, y se refiere al futuro. En cambio, sí que se establecerán límites. Es más efectivo.

No sobornarás a tu hijo con grandes premios anunciados.

No le arrancarás a tu hijo promesas de una conducta mejor: el niño no es tonto y lo promete. Él vive el presente. Una promesa es igual a futuro, y el futuro, en definitiva, algún día llegará...

No ejercerás una vigilancia sobreprotectora con el niño. Mina el concepto de sí. “Ya te lo hago yo”, se traduce por “eres un inútil”.

No explicarás demasiado a tu hijo las cosas; esto se traduce por “eres tontito”.

No insistirás en obtener una obediencia ciega e instantánea.

No mimes ni contemples demasiado a tu hijo.

No emplearás normas y prohibiciones inconsecuentes o volubles.

No adoptarás normas inapropiadas a la edad del niño.

No usarás métodos de disciplina moralizadores que generen culpa

No darás a tu hijo ninguna orden que no pretendas hacer cumplir.

9) CONSIDERACIONES GENERALES

La educación de un niño es una relación humana, y ésta no se reduce sólo a un conjunto de reglas. No olvidéis que sois únicos y con una relación especial.

La edad anterior a los 6 años es la más importante para grabar actitudes y hábitos que durarán toda la vida. Cariño y respeto mutuos.

Necesitas poseer el sentimiento de la niñez. Ponte en contacto con ese ser infantil que hay en ti... será la mejor guía para educarlo.

Cada uno de tus hijos es una combinación única de genes... y crece en una posición única (mapa familiar). Trátalo en consecuencia.

Tu hijo necesita crecer en una familia estable, gobernada por adultos. Necesita un guía fuerte, unos padres enérgicos y cariñosos.

Para regir el comportamiento de tu hijo es importante que distingas entre los sentimientos y las acciones externas.

Decide unas limitaciones y normas razonables para refrenar las acciones de tu hijo. No hay un conjunto mágico de normas.

Es igualmente importante concederle la libertad de expresar sus sentimientos: no disminuirá por ello su respeto hacia ti.

La mejor forma de mantener firmes y cordiales tus relaciones con tu hijo es mostrarle que comprendes sus actitudes y sentimientos.

Refuerza sus movimientos positivos hacia metas que merezcan la pena. Pasa por alto el resto. La conducta reforzada tiende a repetirse.

La escuela empieza en el hogar. El niño necesita una programación en cuanto a juguetes, libros, discos, actividades...

Tu hijo precisa estimulación para su desarrollo intelectual. Será crucial la atención que le ofrezcas los cinco primeros años.

DESARROLLEMOS EL CORAJE DE SER IMPERFECTOS... SOMOS HUMANOS.

Please publish modules in offcanvas position.

creado por UL-Tec.net